FISCALES ANULAN ACUERDO DE COOPERACION CON EL TESTIGO PRINCIPAL EN JUICIO FEDERAL POR DROGAS

Prensa Asociada, Noviembre 15, 2016 

“NUEVA YORK.- En presencia del jurado en una corte federal de Manhattan, un asistente de fiscal enfrentó al testigo principal del gobierno luego que el abogado defensor  hizo escuchar  el audio de las llamadas telefónicas grabadas desde la prisión, con las que el abogado prueba que el informante  estuvo involucrado en narcotráfico en las últimas semanas y  mintió acerca de mantener comunicación con su hijo.

El abogado defensor presentó la evidencia ante la sorpresa de los fiscales que estaban cada vez más decepcionados con el informante y su hijo, otro informante, luego que descubrieran, la primavera pasada,  que los mismos continuaban participando en tráfico de drogas durante años, mientras percibían  hasta 2 millones de dólares trabajando para Administración de Control de Drogas (Drug Enforcement Administration) y otras agencias para ayudar a capturar sospechosos de tráfico de drogas.

Ambos se declararon culpables recientemente de cargos de tráfico de drogas con la esperanza de reducir posibles sentencias de cárcel al cooperar con las autoridades de EE UU. El informante completó su cuarto y último día de testimonio con una serie de preguntas inusuales  por parte del fiscal de Manhattan, quien estaba furioso que un testigo estrella falle por mentir, azotándolo delante del jurado:

El fiscal: 

‘Señor,  se le advirtió repetidamente que si usted miente, su acuerdo de cooperación sería anulado?’ Dijo el fiscal al informante. 

-‘Sí, señor’ -respondió el informante-. 

-‘Y ahora entiende que su acuerdo de cooperación está siendo destruido, ¿correcto?’ -preguntó el fiscal. 

-‘No señor’ -dijo el informante-. 

-¿Entiende que no recibirá una carta 5K, ¿verdad?’  Pregunto el  fiscal, refiriéndose a una carta formal que el gobierno escribe a un juez de sentencia para pedir clemencia a cambio de una cooperación sustancial. 

-‘No señor’ -dijo el informante-. 

-‘Debería,’ dijo el fiscal.

La revelación dio motivos de esperanza a la defensa al desenterrar las conversaciones desde  la cárcel y confrontar al informante.


Comentarios:

Viste tu los “motivos de esperanza” para ganar el caso?:

David Zapp: No señor.

Por qué, no?  

David Zapp:  Debido a que el gobierno siempre tiene una aversión a tomar riesgos, y por eso siempre tiene una segunda evidencia de reserva, especialmente cuando se trata de un informante. Ningún fiscal  basaría su caso solamente en un informante. Es por esto que los acusados cooperantes que buscan convencer a sus amigos de rendirse y cooperar para recibir un crédito para ellos mismos, los engañan con decirles que van a ser acusados por que aquel está hablando de ellos. Un solo informante por mucho que crea el fiscal que el informante está diciendo la verdad no va a acusar a nadie en base de un informante. Un informante tiene el motivo para mentir y el jurado lo sabe.

Por lo tanto, el fiscal presenta otras pruebas que soporten la acusación, como testimonio de los agentes, conversaciones grabadas, declaraciones de los acusados al momento de la captura, y propuestas de los acusados que típicamente tratan de ganarse el favor de los agentes haciendo admisiones condenatorias. Y, debido a que los acusados por lo general no declaran en el juicio o presentan otras evidencias,  la defensa es reducida a la defensa que todo es falso y esa defensa nunca gana.

Entonces por qué los acusados en este caso fueron a juicio? 

David Zapp.-  Probablemente porque no tenían otra alternativa.  Un acusado sólo tiene tres opciones: ir a juicio,  declararse culpable, o declararse culpable y colaborar.  Colaborar en este caso no era una opción debido a los vínculos de los acusados con una familia poderosa en Venezuela, y declararse culpable sin más los expondría a una enorme cantidad de tiempo en prisión, aunque pensándolo ahora, no hubiera sido tan mala la idea. Por lo que sé, parece bastante claro que estos individuos no jugaron papeles importantes en el delito y el juez, conocido por su imparcialidad, hubiera tenido esto en cuenta. Y los acusados hubieran tenido que declararse culpables y decir porque eran culpables y puede ser que no hayan querido hacerlo, a pesar que ir a juicio los expone a grandes riesgos tanto en la condena como en la sentencia.  Así que supongo que para estos acusados les parecía el menor de todos los males.

Cree usted que los abogados de la defensa les explicaron todo esto? 

David Zapp.-  Como no. Estos abogados son abogados respetables de firmas legales igualmente respetables. Incluso los abogados eran ex fiscales en esa misma fiscalía donde procesaron los acusados y muy probablemente procesaron acusados igual que sus clientes cuando estaban en el cargo. Y esa fiscalía es famoso por una cultura de integridad y ética. Así que no tengo ninguna duda que actuaron de forma honorable y ética.

Entonces está diciendo que nada lo sorprendió? 

David Zapp.-  Bueno me sorprendió que la fiscalía haya sido tomada por sorpresa.

 Por qué? 

David Zapp.-  Porque pensaría que deberían haber sido ellos los que obtuvieran y revisaran las grabaciones telefónicas desde el principio. Téngalo por seguro que lo van a hacer desde ahora y adelante! En segundo lugar,  la Oficina de Prisiones (“BOP”) pudo y debió haber informado a los fiscales que los abogados de la defensa habían solicitado los mismos.

Tan pronto que los fiscales hubieran sabido de la petición de las grabaciones, hubieran solicitado sus propias copias. Fue un gran espectáculo montado por parte de los abogados de la defensa, pero en realidad era una distracción. Los abogados defensores nunca creyeron que con eso iba ganar.

Realmente fue una lástima.  En un caso ordinario como éste donde habría poco riesgo de peligro en colaborar, estos acusados sin antecedentes previos,  hubieran colaborado y sido condenados a  “tiempo servido”.  Es obvio que estos chamacos no fueron el objetivo principal de la investigación. Fue su vinculo con la familia en Venezuela.

Y toda la tormenta y tensión para un caso tan claro y evidente no tenia sentido. Estamos hablando de dos acusados sin experiencia enfrentando agentes encubiertos experimentados grabando cada palabra que ellos decían y manipulando la conversación para obtener las declaraciones más incriminatorias junto con fiscales experimentados procesando el caso. Fue un matanza. Un caso de drogas común y corriente que se ve cada dia en los Distritos Sur y Oriental de Nueva York, y si la gente esperaba un gran drama (a excepción del informante que jugaba en dos bandos), hubiera sido decepcionado. Tomó menos de cinco días para procesarlos y encontrarlos culpables. No, no habían sorpresas.

Bueno, muchas gracias Sr. Zapp. 

David Zapp.- el placer es mío.

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