Opcion de segunda clase

Una mujer que vive en un pueblito en Colombia tiene una tía con una causa de narcóticos pendiente en Nueva York. La tía va a ser extraditada. ¿Qué necesita ella? Un abogado. Pero ¿qué calificaciones debe ella buscar en un abogado antes de contratarlo? Experiencia en causas de droga y experiencia en el ejercicio de su profesión en el tribunal donde está radicada la causa. Suena sencillo.

Pero raras veces resulta así. El novato no familiarizado sencillamente busca una referencia de una amistad y contrata un abogado si “percibe” que el abogado puede hacer un buen trabajo. Los sentimientos son un buen indicador, pero es esencial que primero uno se asegure de que el abogado tiene las dos calificaciones más importantes: (1) que él o ella tiene experiencia con su tipo de causa, y (2) que él o ella tiene experiencia en el tribunal donde se ventila su causa.

He aquí otro error: La sobrina encuentra un abogado que posee las dos calificaciones, pero a quien ella no puede costear. En vez de preguntarle al abogado por “la opción de segunda clase”, ella se va y comienza de nuevo todo el proceso.

Debido a que el abogado ciertamente está familiarizado con los otros abogados que ejercen con las leyes sobre drogas en ese tribunal, él o ella deben poder referirla a otro abogado. No hay ninguna obligación de parte de la sobrina de escoger a ese abogado, pero como a ella le gustó el primer abogado y creía en su sinceridad, hay buenas probabilidades de que su referencia sea la mejor “opción de segunda clase”. No abandone este valioso recurso.

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